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¿QUIÉNES SOMOS?

 

 

 

 

 

 

 

ACCMAC es una asociación independiente, sin fines de lucro, apolítica y dedicada a buscar el desarrollo sostenible del sector de los agregados, minerales áridos, de empresarios privados, partiendo de los principios de responsabilidad social y ambiental.

ACCMAC se creó como la mejor opción para defender los derechos de los concesionarios productores de agregados, contribuir a resolver sus necesidades y luchar contra las amenazas de manera colectiva, haciendo un frente común de empresarios medianos, pequeños y grandes, distribuidos en todo el territorio nacional.

Es la única organización nacional de tajeros concesionarios, desde su establecimiento en enero del 2004, que responde a los retos y preocupaciones de un grupo de empresarios convencidos de la necesidad de organizar y unir al sector para hacer oír su voz.

ACCMAC representa a sus asociados en las relaciones ante las entidades que supervisan la actividad, en especial la Dirección de Geología y Minas (DGM) con la cual colabora con frecuencia y la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA).  Es miembro del Consejo Técnico Asesor en Minería del Poder Ejecutivo (CTAM), donde representa al sector privado y está gestionando la renovación del Convenio de Cooperación con el MINAE, para coordinar proyectos y contribuir a fortalecer el sector de los agregados junto con la Dirección de Geología y Minas.  También suscribió un convenio marco de cooperación con el Colegio de Geólogos de Costa Rica. (Enlace en esta página).

Misión de ACCMAC

Reunir a los concesionarios mineros de agregados en un frente común para la defensa de sus derechos y el buen desarrollo de sus actividades, así como fomentar la colaboración entre ellos, mejorando el intercambio de información y el acceso a soluciones en equipos y servicios que requiere la actividad.

Enlace al sitio del Colegio de Geólogos

Enlace al sitio de la Dirección de Geología y Minas

Enlace al sitio de la Secretaría Nacional Técnica Ambiental SETENA

 

La piedra

El distraído tropezó con ella.

El violento la utilizó como proyectil.

El emprendedor construyó con ella.

El campesino cansado la utilizó como asiento.

Para los niños fue un juguete.

David mató a Goliat y Miguel Ángel le sacó la más bella escultura.

En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el ser humano.

No existe piedra en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio beneficio.

Anónimo.